Estos pasos aparecen en todas nuestras rutas. No se trata de operar más, sino de operar mejor. Al repetir el ciclo, reduces variabilidad y puedes medir si tus decisiones mejoran, incluso en semanas de resultados mixtos.
1) Planificar
Definimos contexto y condiciones: sesión, niveles relevantes, escenarios y qué invalida la idea. La planificación incluye reglas para “no operar” si el mercado no ofrece una configuración clara. Un plan breve, repetible y escrito reduce la improvisación.
- Lista de niveles y escenarios
- Condiciones para no operar
- Checklist de sesión
2) Ejecutar
Ejecutamos con reglas simples: riesgo fijo por operación, invalidación definida y un criterio de salida coherente. La ejecución se evalúa por calidad, no por resultado. Esto permite mantener disciplina en semanas con variaciones normales.
- Tamaño de posición calculado
- Límite diario y semanal
- Reglas de salida consistentes
3) Registrar
Registramos cada operación y cada “no operación” relevante. La bitácora no es para juzgarte; es para recolectar datos. En el registro se separa el contexto, la idea, el riesgo y la calidad de ejecución, además del resultado.
- Campos claros y mínimos
- Notas de emociones y sesgos
- Capturas ordenadas por contexto
4) Revisar
Revisamos semanalmente para identificar patrones: ¿dónde se rompen reglas?, ¿qué contexto funciona mejor?, ¿qué errores se repiten? Con métricas simples construimos un plan de mejora para la semana siguiente. La revisión convierte experiencia en aprendizaje.
- Resumen semanal y objetivos
- Errores recurrentes y soluciones
- Mejoras concretas por hábito